Dodecálogo del servicio al cliente
Lunes, 21 de Julio de 2008 por Juan Carlos Alcaide
Envía este artículo por email
En múltiples ocasiones hemos visto decálogos y “cuadros” enmarcados en empresas de todo tipo sobre la orientación al cliente y el servicio al cliente. La verdad es que sirven para remarcar la importancia del cliente en la empresa y proyectar la relevancia del mismo en la estrategia.
Sugerimos adaptarlo a la empresa, hacer un buen diseño gráfico y colgarlo por todas partes!
- El cliente, cada cliente, es la persona más importante para mi empresa.
- El cliente no depende de nosotros (hay otras empresas), somos nosotros quienes dependemos de él, de cada uno de ellos.
- El cliente nos hace un favor cuando viene a nosotros.
- El cliente acude a nosotros con necesidades y espera que las satisfagamos y superemos.
- Los clientes son gente de carne y hueso con sus sentimientos y emociones, que no siempre coinciden con los míos.
- Los clientes no son personas con quien tengamos que tener nunca torneos verbales.
- Cada cliente requiere una observación constante, y debe pensar que recibe trato preferente por nuestra parte.
- El cliente es quien paga el sueldo del personal de nuestra empresa, y por lo tanto a él nos debemos
- El cliente espera nuestra ayuda en caso de necesitarla. No podemos defraudarle.
- La empresa debe tratar de conocer con la mayor precisión posible a cada uno de sus clientes.
- Las relaciones con los clientes, y con el mercado, desde el punto de vista de la imagen son responsabilidad de toda la organización y todos los trabajadores.
- Cada día es más importante la “POST-VENTA“, ya que perseguimos la fidelidad de los clientes.

Al leer el artículo de Salvador Aragón, he recordado un viejo artículo que me impactó mucho de Oren Harari, uno de los secuaces de Tom Peters y profesor de la universidad de San Francisco.