Por
Juan Carlos Alcaide
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- Su nombre
Lo primero es decir su nombre y demostrar su deseo de ayudar al cliente.
- Claridad
Ante todo, hablar con total claridad, sin prisas, con una pronunciación clara de las palabras (pero sin demostrar falsa afectación).
- Trato
Procurar que su voz resulte agradable, amistosa y cordial, pero cuidándose de no caer en el exceso de familiaridad (es, ante todo, un profesional, un representante de la empresa).
- Cortesía
Ser pródigo en el uso de “Muchas gracias”, “Por favor” y cualquier otra expresión similar; mantener en todo momento un tono de exquisita cortesía, incluso si el interlocutor está molesto.
- Información
Si responde a una pregunta, ofrecer toda la información que solicite el interlocutor; ser amplio en sus explicaciones.
- Nombre del cliente
Repetir cuantas veces pueda el nombre del interlocutor.
- Velocidad
Adaptar la velocidad de sus palabras a las del interlocutor.
- Pausas
Utilizar inteligentemente las pausas para respirar y permitir que el interlocutor lo haga; en especial, utilizar las pausas para señalar la importancia de alguna parte en particular de lo que está diciendo.
- Comprensión
Si no comprende algo de lo que dice el interlocutor, deberá pedir explicaciones; es mejor aclarar las cosas en el momento en vez de dar pie a malos entendidos.
- Sonreír
Aunque al empleado/a no se lo parezca, su interlocutor telefónico notará la sonrisa.
- Interrupciones
Nunca deberá interrumpir la conversación sin antes solicitar la autorización de su interlocutor.
- Hablando con clientes
El empleado/a deberá acostumbrarse a utilizar frases y palabras positivas y expresivas que fortalezcan la imagen de empresa.
- Prudencia
Deberá evitar reacciones impulsivas (pensar antes de hablar).
- Calma
Mantener la calma, aunque el interlocutor no lo haga; no contrariar en ningún momento la persona que llama; dejarla hablar hasta que exponga por completo el motivo de su llamada.
- Responsabilidad
No rehuir los problemas, no pasárselos a otros si puede resolver la situación.
- Educación
No comer, beber bebidas, mascar gomas, mientras atiende la llamada.
- Personalización
Es importante que el interlocutor perciba que el empleado/a está hablando con él y únicamente con él: se deberán utilizar todos los elementos que permitan transmitir esa sensación.
- Profesionalidad
El empleado/a deberá recordar siempre que es un profesional y que cómo tal debe manejar sus conversaciones telefónicas.
- Brevedad
En lo posible, el empleado/a deberá ser lo más breve posible en sus conversaciones.
- Cierre
Esperar el momento adecuado para cerrar la conversación; en ningún momento dejar al cliente “con la palabra en la boca”.
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19 de Noviembre, 2007 - 23:28
Atavez de los sentidos la experiencia de los clientes se vuelven mas repetitivas.