En el Instituto de Marketing de Servicios, entendemos que las técnicas de venta son las habilidades, trucos, actitudes aprehendidas y aprendidas y, en definitiva, actividades que son tendentes a conseguir un resultado rentable a corto, medio o largo plazo en la transferencia e intercambio económico de la propiedad de un bien o la prestación de un servicio, así cómo en el logro de una relación rentable (desde el punto de vista económico y /u otros aspectos) con el cliente o prospecto y duradera en el largo plazo.
Desde el punto de vista del Instituto de Marketing de Servicios, las técnicas de venta se aplican para generar un modo o manera, adecuados a la personalidad del vendedor (a su vez, adecuado y coherente con la imagen de la empresa, sus productos y servicios) para transmitir de manera oral y/o usando las herramientas tecnológicas a su alcance y al alcance del cliente potencial (e-mail no spam, etc) una información directa y personalizada, que busca la interactividad con el destinatario y que, en definitiva, consiga:
- informar de los beneficios para esa persona u organización (pasando de las características a los beneficios). Esto se hará previa captación de las necesidades, motivaciones y expectativas del prospecto en un diálogo previo mediante preguntas de sondeo.
- persuadir, sin presionar.
- desarrollar actitudes favorables hacia el producto, el servicio y la organización que lo vende o presta.
- prestar servicio preventa (buen asesoramiento), en la venta (explicación de los beneficios y traslado de información útil para el prospecto) y en la postventa, en su caso.
- Captar, analizar e interpretar los cambios que se van notando en la sociedad y clientela, haciendo partícipe de los mismos a los directivos y superiores de la empresa.
Como se puede ver, pues, la técnica de venta es lo opuesto a la
- Improvisación, no hay mejor improvisación que la que está perfectamente preparada. El comercial debe haber previsto escenarios relacionales con su cliente y haber perfilado argumentarios y prontuarios de mensajes que expondrá, con toda naturalidad, pero habiendo previsto cada detalle.
- La venta por presión.
- La venta por spam o venta no deseada.
Gestión del proceso de ventas
El personal que realiza la gestión de ventas desempeña un papel importantísimo en la creación de justas o falsas expectativas entre los clientes y la creación de la Sensación de Servicio en la empresa. Repercute en la credibilidad de la misma.
Esta influencia la ejercen a través de sus argumentos de venta, el uso de tácticas de venta de “alta presión”, sus actitudes personales respecto a los clientes, sus actitudes respecto al servicio a los clientes, etcétera.
Según la doctrina relacional del IMdS el vendedor deberá, en consecuencia:
Gestionar las expectativas de los clientes logrando superarlas en cada venta y servicio postventa
- Evitando prometer en exceso
- Identificando a los clientes “extremos”, que plantean expectativas irreales (o excesivamente altas o excesivamente bajas) y dándoles un tratamiento personalizado.
- No sobre-vendiendo. “Si usted promete la luna, es muy razonable que los clientes esperen que usted, luego, se la entregue”.
- Manteniendo en su justo nivel las expectativas de sus clientes. Por ejemplo, es muy probable que un nuevo sistema informático genere una mejor y más precisa información, pero no es seguro que reduzca los costes; en consecuencia, no enfatice este último aspecto.
- Introduciendo la idea de los múltiples factores que pueden afectar la prestación del producto o servicio: su empresa puede influir en los eventos, pero no puede controlarlos todos (es el caso, por ejemplo, de los eventos naturales, “causas de fuerza mayor”).
- Educando a los clientes respecto a sus niveles de expectativas.
- Manteniendo el contacto permanente con sus clientes (ver articulo adjunto)
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