En MdS nos gusta medir la calidad de los servicios a través de la siguiente fórmula: el nivel de calidad de un servicio es el resultado de la diferencia que se produce entre la prestación del servicio y las expectativas de los clientes. En su aplicación, centramos nuestros esfuerzos en:

  • Mejora del Servicio al cliente.
  • Mejora de la Calidad de Servicio percibida.
  • Gestión de las expectativas de los clientes.
  • Diseño de acciones para lograr superar el enfoque calidad de servicio en Fidelización real del cliente, apego y sentido de pertenencia.

Gestión de sugerencias, quejas y reclamaciones.