“La especie (empresa) que sobrevive no es la más fuerte ni la más inteligente sino la que es capaz de adaptarse al cambio”

Charles Darwin

Dicen que la lectura del libro “Ensayo sobre el principio de la población”, del economista británico Thomas Malthus, permitió a Charles Darwin terminar su teoría sobre el origen de las especies. Malthus plantea que, el constante aumento de la población mundial que se estaba dando provocaría el agotamiento de los recursos naturales y una lucha por la supervivencia, que acabaría con el triunfo del más fuerte.

Darwin, pensaba que todos los seres vivos tienen una ascendencia común y las diferentes variedades y especies que se observan en la naturaleza son el resultado de la acción de la selección natural en el tiempo. Influenciada por la capacidad de cada especie superviviente para adaptarse a los diferentes cambios que plantea el entorno.

Las teorías de Charles Darwin podrían ser extrapolables al mundo de la empresa, de la misma forma que las especies, las empresas deben desarrollar capacidades y recursos que les permitan adaptarse al entorno cambiante que les rodea.

En épocas de crisis aumentan los problemas de muchas de ellas para subsistir, consiguiéndolo aquellas capaces de desarrollar recursos que les permitan diferenciarse y obtener ventajas competitivas respecto a sus competidores. El mercado y el consumidor ejerce su propia selección natural saliendo reforzadas de la coyuntura aquellas empresas que logren sobrevivir.