En el momento actual el comercio tradicional debe aprender de las franquicias y de la gran distribución. De las primeras, debe aprender a conjugar las ventajas del servicio al cliente desde la proximidad (cómo ha hecho toda la vida el comercio tradicional), pero con técnicas de servicio al cliente inspiradas en los “grandes”: protocolos de atención, cuidada postventa y orientación a la satisfacción del cliente por encima de la rentabilidad de una compra individual.De la Gran Distribución debe aprender técnicas de Marketing y aprovechar sus factores críticos de éxito ( el comercio tradicional es valorado por su proximidad y cercanía) para, con técnicas de marketing de bajo presupuesto (promoción, relaciones públicas, etc), competir en “la liga de los grandes”.

Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente!. Lo que no puede hacer el comercio es “echarse a dormir” y quejarse constantemente de que los clientes no vienen a “comprar mi mercancía en el horario que a mi me conviene con los empleados de toda la vida que te atienden como toda la vida se ha hecho”.

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