Hombre de VitruvioQuién de verdad sabe de que habla no encuentra razones para levantar la voz” Leonardo da Vinci.

El Hombre de Vitruvio es un famoso dibujo acompañado de notas anatómicas de Leonardo da Vinci realizado alrededor del año 1492 en uno de sus diarios. Representa una figura masculina desnuda en dos posiciones sobreimpresas de brazos y piernas e inscrita en un círculo y un cuadrado. Se trata de un estudio de las proporciones del cuerpo humano, realizado a partir de los textos del arquitecto de la antigua Roma Vitruvio de arquitectura, del que el dibujo toma su nombre.

El hombre forma un cuadrado con sus brazos y un círculo alargando brazos y piernas, en ambos casos el ombligo es el centro. Leonardo realiza una visión del hombre como centro del Universo al quedar inscrito en un círculo y un cuadrado. El hombre como medida de todas las cosas…

El antropocentrismo es la doctrina que hace al ser humano medida de todas las cosas, su naturaleza y bienestar, son los principios de juicio según los que deben evaluarse hacia los demás seres y la organización del mundo en su conjunto.

Una doctrina, que aunque alejada en el tiempo tiene una importancia vital en el mundo de la empresa. La Clientefilia donde colocamos al cliente, tanto interno como externo, como centro sobre el cual debe girar la organización global en su conjunto.

Como ya hiciera Leonardo en su momento, no se entiende la empresa sin comprender a las personas que interactúan con ella, por lo que la compañía debe ir encaminada a la satisfacción y fidelización tanto de sus trabajadores como de sus clientes. Creando la atmósfera adecuada que nos permita alcanzar estos objetivos.

El MARKETING CREACTIVO nos permitirá transitar la ruta que nos llevará hacia el cliente y por tanto a la consecución de los objetivos anteriormente expuestos.

Se sustenta en dos pilares la clientefilia y la creatividad. Y trata de alcanzar los objetivos de marketing utilizando caminos alternativos. Es un marketing idóneo para las Pymes ya que se realiza con un presupuesto muy ajustado.

Dividimos el Marketing Creactivo en seis estaciones:

  1. OBSERVAR, donde realizamos un análisis de la empresa, la competencia, el entorno y los clientes con “ojos múltiples”. En el que participan todas aquellas partes que interaccionan con la empresa.
  2. APUNTAR. En esta fase diseñamos las lineas estratégicas de la empresa y establecemos los objetivos a alcanzar. Marcamos el rumbo en el “GPS” del negocio. Es importante pensar en el cliente y la creatividad, ya en esta fase, en términos de largo plazo. Y establecer los mecanismos adecuados entre los miembros de la empresa para desarrollar el pensamiento creactivo y su enfoque, como fuente de captación y retención de clientes.
  3. LANZAR. Ejecutamos las acciones que nos lleven a alcanzar los objetivos predefinidos, acciones creativas que nos diferencien de los competidores y generen experiencias positivas en nuestros consumidores. establecemos una “atmósfera vital” que envuelva y conforte al cliente.
  4. RECOGER – Esta fase va muy unida a la anterior y en ella integramos a los clientes en el negocio. Aprovechamos las acciones ejecutadas en la fase anterior e introducimos un contacto más directo con nuestros consumidores. (Metodología ANDAR…)
  5. ORGANIZAR – Estructuramos nuestra cartera de clientes, estableciendo una carterización de los mismos en función de diversos parámetros. Se trata de tener muy claras las características de cada uno de ellos para gestionarlos de la forma correcta.
  6. MANTENER. El objetivo de esta fase es la retención y fidelización. La generación de clientes Apóstoles que propaguen a los cuatro vientos las experiencias vividas con nuestros servicios.

No existen empresas excelentes sino que existen empresas con personas excelentes que aportan valor a la organización.

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