Cuando yo estudié marketing, no hace tanto, se explicaba que la marca servía para respaldar al producto ante el usuario en la promesa de calidad y asistencia del producto, actuando de garante de la calidad y creando seguridad, eliminando (recuerdo bien estas palabras) miedo, incertidumbres y dudas.

Bien, lo ocurrido recientemente con las marcas de gel actúa de la manera exactamente contraria, haciendo un daño que durará décadas a las marcas implicadas.

Así, luego diremos que hay que ¡¡¡proteger a las marcas!!!

La marca debe proteger su producto respecto de la competencia: en este caso se percibe que ¡son todos iguales! Se genera un descreimiento radical del marketing, de la publicidad y sus trucos para engañabobos (así, lógicamente, es percibido).

El daño hecho al marketing en general es horroroso. Estos delincuentes fabrican clientes NO LOGO, cautos, fogueados, incrédulos, volatiles, impacientes, hiperinformados (para que no les timen) e hiperrelacionados (cuéntame tu experiencia que no me fío de los del marketing).

Los clientes:

  • Tienen alto entrenamiento en los mecanismos de marketing, ventas, promociones y publicidad.
  • No son “inocentes” y crédulos.  Y no me extraña.
  • Ante lo que se les promete, filtros psicológicos y mecanismos de defensa, como es natural
  • Acceso amplio a información sobre productos y servicios: y cada día mirarán más dónde está la trampa.
  • Antes de comprar comparan prestaciones, precios, calidades, etc. Eligirán marca blanca, la más barata. todo es igual y por lo menos, me roban menos dinero.
  • A pesar de mejoras de calidad y mayores oportunidades de elección, los consumidores están insatisfechos y desconfiados.
  • Cada vez más exigentes y menos tolerantes ante fallos, abusos, incidencias no resueltas, mensajes engañosos.  Y nos aborrecen a los de marketing.
  • Cuando tienen experiencias negativas, no quedan pasivos y resignados. Cambian de marca, y comunican su experiencia a otros consumidores.

Así:

  • Los clientes, cada día más, reducirán compras por impulso. Cuidarán más la relación coste/beneficios.
  • Elegirán marcas de calidad a un precio más bajo. Muchos buscarán únicamente las marcas más baratas. Me engañan, seguro, pero me roban menos (piensa el consumidor).
  • Cambiarán, dentro de la misma empresa o grupo, las primeras marcas por segundas marcas más baratas.
  • Reforzarán la compra de marcas blancas.
  • Pondrán máxima vigilancia en la calidad de las relaciones comerciales.
  • Aprovecharán al máximo las ofertas, promociones y rebajas. Y no me extraña, con estas prácticas.

Las marcas multadas, ¿han puesto ya en la calle a los directivos responsables?

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