“La especie (empresa) que sobrevive no es la más fuerte ni la más inteligente sino la que es capaz de adaptarse al cambio”

Charles Darwin

Dicen que la lectura del libro “Ensayo sobre el principio de la población”, del economista británico Thomas Malthus, permitió a Charles Darwin terminar su teoría sobre el origen de las especies. Malthus plantea que, el constante aumento de la población mundial que se estaba dando provocaría el agotamiento de los recursos naturales y una lucha por la supervivencia, que acabaría con el triunfo del más fuerte.

Darwin, pensaba que todos los seres vivos tienen una ascendencia común y las diferentes variedades y especies que se observan en la naturaleza son el resultado de la acción de la selección natural en el tiempo. Influenciada por la capacidad de cada especie superviviente para adaptarse a los diferentes cambios que plantea el entorno.

Las teorías de Charles Darwin podrían ser extrapolables al mundo de la empresa, de la misma forma que las especies, las empresas deben desarrollar capacidades y recursos que les permitan adaptarse al entorno cambiante que les rodea.

En épocas de crisis aumentan los problemas de muchas de ellas para subsistir, consiguiéndolo aquellas capaces de desarrollar recursos que les permitan diferenciarse y obtener ventajas competitivas respecto a sus competidores. El mercado y el consumidor ejerce su propia selección natural saliendo reforzadas de la coyuntura aquellas empresas que logren sobrevivir.

LA VENTAJA COMPETITIVA

Una ventaja competitiva constituye un factor diferencial sostenible en las características de una empresa que los clientes perciben como único y determinante, lo que la coloca en una posición de privilegio a los ojos del mercado.

En la definición anterior aparecen cinco palabras que son claves para lograr la integración de una ventaja competitiva.

  1. Percibida: No se trata de que exista una diferencia objetivamente cuantificada o medible; basta con que los consumidores o clientes la perciban así. Es decir, puede ser una diferencia real o imaginada; lo importante es el que el factor diferencial sea claramente percibido por el mercado; es decir, que no se trate de un elemento que permanece oculto a los ojos del consumidor o cliente.
  2. Única: El factor diferencial debe ser percibido como propio de esa única empresa, producto o servicio; si uno o varios de los competidores lo tienen, deja de ser único y, en consecuencia, deja de constituir una ventaja competitiva.
  3. Determinante: El factor diferencial debe constituir un elemento determinante en el proceso de decisión de compra de los consumidores o clientes. Una agencia de seguros puede tener sus oficinas de un color único y claramente percibido, pero una persona no decide si contrata el seguro por el color de la pared.
  4. Sostenible: El factor diferencial debe poseer características tales que sea difícil que la competencia las copie a corto plazo.
  5. Posición privilegiada: Los competidores poseen algún recurso o capacidad que genere una ventaja superior.

PREGUNTAS PARA OBTENER VENTAJAS COMPETITIVAS

Para centrar la búsqueda de las ventajas competitivas que debe desarrollar una empresa debemos plantearnos las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo podemos mejorar los sistemas operativos de la empresa? 

    Una empresa puede identificar nuevas ventajas competitivas o fortalecer y consolidar las que ya posee si logra, por ejemplo, ventajas en costes, mejorar sus tecnologías, mejores condiciones por parte de los proveedores, mejorar sus sistemas logísticos, perfeccionar sus métodos de gestión… en definitiva ventajas competitivas centradas en la empresa.

  • ¿Cómo podemos aprovechar las oportunidades que nos ofrece el entorno? 

    Encontramos posiciones ventajosas si detectamos nuevas necesidades de los consumidores o usuarios, nuevos segmentos, nuevas actividades de negocios, nuevas tecnologías, cambios en los hábitos o en las tendencias sociales, económicas… Ventajas competitivas centradas en el entorno.

  • ¿Cómo podemos superar a los competidores? 

    Si identificamos debilidades de los competidores, problemas en sus productos y servicios hallaremos ventajas competitivas centradas en los competidores

Para dar respuesta a estas preguntas es fundamental entender una empresa como un conjunto de recursos que deben ser gestionados para desarrollar las habilidades y capacidades que nos permitan responder, mejor que los competidores, a los factores clave para el éxito.

Los servicios añadidos pueden ser una fuente incalculable de ventajas competitivas que permitan a la empresa alcanzar una posición de privilegio en el mercado.

PARA CONCLUIR…

  • Es vital la capacidad del negocio para obtener recursos que le permitan adaptarse al entorno que les rodea, con la obtención de ventajas competitivas.
  • La ventaja competitiva debe ser percibida como única y determinante para colocar a la empresa en una situación preferente a los ojos del mercado.
  • La empresa debe ser entendida como un conjunto de recursos orientados a desarrollar habilidades que nos permitan competir con éxito en el mercado.
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